Puedes pasar todo el día resolviendo cosas y terminar con la sensación de no haber tenido un momento para pensar con calma.

Soy Nara, la mascota de los profesionales de RRHH, y estos días he visto que se habla mucho de Magnífica Humanitas, la nueva encíclica del papa León XIV.
Más allá del entorno religioso del que proviene, este texto comparte una reflexión muy concreta sobre el impacto de la inteligencia artificial y la necesidad de proteger nuestra capacidad de pensar con claridad.
En la encíclica aparece una expresión especialmente importante para quienes trabajan en RRHH: la higiene de la atención. León XIV explica que vivimos rodeados de estímulos que nos acostumbran a responder cada vez más rápido. Esa inmediatez termina generando cansancio, porque la mente permanece pendiente de lo siguiente que va a aparecer.
En RRHH esto resulta especialmente fácil de reconocer. Cuando gran parte del día transcurre atendiendo necesidades ajenas, cada correo o cada consulta puede reclamar tu atención antes de que hayas terminado de procesar lo anterior. Y recibir mucha información no significa necesariamente estar pensando mejor.
Por eso la encíclica propone recuperar momentos de pausa que permitan analizar con más calma lo que recibimos. También plantea una idea interesante en una época dominada por la inteligencia artificial: aprender a utilizar una herramienta incluye saber cuándo no necesitas utilizarla.
Con la atención sucede algo parecido. Protegerla también implica decidir cuándo una petición puede esperar y cuándo necesitas terminar una cosa antes de dejar que entre la siguiente.
Hay tres skills sencillas que pueden ayudarte a proteger mejor tu atención en el día a día.
Skill 1
Distinguir lo urgente de lo que solo irrumpe
Cuando trabajas en RRHH, muchas cosas llegan acompañadas de una sensación de urgencia. El cerebro reacciona con rapidez ante cualquier estímulo nuevo porque interpreta que puede requerir atención inmediata. Por eso, antes de cambiar de foco, puede ayudarte hacerte una pregunta muy sencilla:
«¿Esto necesita una respuesta ahora o simplemente acaba de aparecer?»
Esa pausa de unos segundos te permite recuperar el criterio antes de reaccionar. Proteger tu atención empieza por evitar que cada interrupción se convierta automáticamente en una prioridad.
Skill 2
Crear pequeños espacios sin entrada de información
La mente necesita momentos en los que no esté recibiendo nada nuevo. Cuando terminas una reunión y abres directamente el correo, el cerebro no tiene espacio para ordenar lo que acaba de ocurrir. Con el tiempo, esa acumulación genera cansancio mental.
Puedes empezar dejando uno o dos minutos entre una tarea y la siguiente, sobre todo después de una conversación importante o antes de tomar una decisión. Ese pequeño espacio puede consistir simplemente en cerrar la pantalla durante un momento, respirar con más calma y preguntarte qué necesitas conservar de lo que acaba de pasar.
La pausa no retrasa el trabajo. Muchas veces permite volver a él con más criterio.
Skill 3
Cerrar una cosa antes de abrir la siguiente
Hay tareas que terminan por fuera, pero siguen abiertas por dentro. Esto ocurre especialmente después de una conversación delicada, cuando una parte de tu mente continúa repasando lo que se ha dicho mientras tú ya estás atendiendo otro asunto. Por eso puede ayudarte hacer un pequeño cierre antes de pasar a la siguiente tarea. Basta con escribir una sola frase:
«El siguiente paso es este.»
Cuando dejas constancia de lo que toca hacer después, la mente ya no necesita seguir sosteniendo toda la situación internamente. Ese gesto libera espacio mental y te permite volver a estar presente en lo que tienes delante.
Desde Humántica®
La atención no depende únicamente de proponerte concentrarte más, sino del estado interno desde el que estás trabajando. Cuando el cuerpo permanece en tensión, cualquier estímulo parece más urgente. Cuando la mente lleva horas saltando de un asunto a otro, pierde capacidad para ordenar. Y cuando una conversación sigue abierta por dentro, cuesta estar presente en lo siguiente.
Por eso proteger la atención implica recuperar momentos de equilibrio. Humántica® es el enfoque que integramos dentro de cada experiencia formativa, ya sea de comunicación, liderazgo o desarrollo de equipos. Su propio nombre une lo humano y la técnica aplicada.
Trabajamos cuerpo, mente y emoción para que las personas puedan integrar mejor lo aprendido y aplicarlo con más claridad en su día a día. Y quizá por eso esta reflexión de Magnífica Humanitas conecta tanto con nuestra forma de trabajar.
En un momento en el que la inteligencia artificial ocupa cada vez más espacio, cuidar lo humano también significa proteger la atención y la capacidad de decidir con calma. Porque cuanto más avanzan las herramientas, más importante se vuelve cuidar a la persona que las utiliza.
Yo seguiré por aquí, observando de cerca cómo trabajáis… y aprendiendo también de todo lo que sostenéis cada día.
Y quién sabe, quizá en algún momento nos crucemos por la oficina. Casi siempre acompaño a Berta en sus reuniones con RRHH.
— Nara
PD: ¿Cuál crees que es el mayor enemigo de la atención?
