Trabajar en RRHH muchas veces significa estar en medio de conversaciones que generan tensión.

Soy Nara, la mascota de los profesionales de RRHH, hoy quiero hablarte de algo que veo muy a menudo cuando acompaño a Berta en reuniones, formaciones y conversaciones con equipos.
El cansancio que no viene solo del volumen de trabajo.
El cerebro humano funciona en gran parte por interpretación.
Y cuando percibe tensión alrededor, activa mecanismos internos de alerta incluso aunque la situación no tenga nada que ver directamente contigo.
Por eso hay conversaciones que terminan, pero el cuerpo tarda bastante más en salir de ellas.
Con el tiempo, esa tensión mantenida acaba generando agotamiento mental o sensación de ir demasiado acelerado durante todo el día.
Hay dos skills que ayudan mucho a gestionar esto mejor en el trabajo diario.
Skill 1
Cómo no absorber emocionalmente todo lo que pasa alrededor
Muchas personas en RRHH creen que acompañar bien a alguien significa implicarse emocionalmente al máximo.
Y en realidad, cuando una persona absorbe toda la tensión emocional de una conversación, pierde claridad.
El cerebro necesita cierta sensación de calma para pensar bien y tomar decisiones equilibradas.
Por eso, antes de entrar en una conversación difícil, es importante hacer algo muy sencillo: respirar más despacio durante unos segundos o relajar conscientemente la tensión de la mandíbula y los hombros.
Ese pequeño gesto envía una señal directa al sistema nervioso.
El cerebro interpreta que no está en peligro y automáticamente empieza a funcionar desde un lugar mucho más estable.
Después de la conversación también es importante hacer un pequeño cierre antes de pasar a otra tarea.
El cerebro necesita notar que esa conversación ya terminó.
Cuando ese cierre no existe, la tensión se acumula aunque la jornada acabe.
Skill 2
Cómo sostener conversaciones difíciles sin quedarte con toda la carga
Hay conversaciones que la mente sigue repitiendo durante horas.
Esto ocurre porque el cerebro humano tiene una tendencia natural a intentar cerrar internamente las situaciones que percibe como emocionalmente importantes.
Por eso muchas personas salen de una reunión y siguen pensando después si dijeron lo correcto o si lo podrían haber hecho mejor.
La conversación termina fuera, pero internamente sigue abierta.
Sostener conversaciones difíciles no significa cargar emocionalmente con todo lo que sucede dentro de ellas, significa estar presente sin llevarte el peso completo contigo después.
Acompañar a alguien no significa responsabilizarte emocionalmente de todo lo que siente esa persona.
Cuando esa diferencia se entiende bien, cambia mucho la forma en la que se viven determinadas conversaciones en RRHH.
Humántica®
En Imantia trabajamos estas herramientas porque sabemos que el estado interno influye directamente en cómo una persona sostiene su trabajo diario.
Cuando el cuerpo permanece demasiado tiempo en tensión, la mente pierde claridad.
Cuando la carga emocional se acumula, las conversaciones empiezan a desgastar más de lo normal.
Por eso creamos el método C.A.R.E.®.
No solo para que las experiencias formativas funcionen bien en los equipos, sino también para reducir la carga mental y emocional de los equipos de RRHH.
Quizá por eso muchos clientes que llevan años trabajando con nosotros dicen que no sienten que trabajemos como proveedor externo.
Sienten que trabajan con un equipo que entiende realmente todo lo que hay detrás de su día a día.
Yo seguiré por aquí, observando de cerca cómo trabajáis… y aprendiendo también de todo lo que sostenéis cada día.
Y quién sabe, quizá en algún momento nos crucemos por la oficina, casi siempre acompaño a Berta en sus reuniones con RRHH.
— Nara
PD: ¿Te pasa que hay conversaciones del trabajo que terminan, pero internamente tardas en salir de ellas?
