En Recursos Humanos hay días en los que muchas personas esperan una respuesta que todavía no puedes dar.

Puede ser una duda sobre un proceso, una decisión que aún no está cerrada o una acción que se ha puesto en marcha y todavía necesita tiempo para demostrar si funciona.
Y aunque eso forma parte del trabajo, no siempre es fácil sostenerlo por dentro.
Soy Nara, la mascota de los profesionales de RRHH, y hoy quiero hablarte de una skill que quizá no se ve tanto desde fuera, pero que influye mucho en cómo vives tu día a día: mantener la calma cuando faltan respuestas.
En RRHH no siempre se tiene claridad absoluta. Muchas veces hay que acompañar, decidir y seguir avanzando mientras todavía hay cosas abiertas.
Ahí es donde la mente puede empezar a llenarse de ruido.
Te dejo tres skills que pueden ayudarte a trabajar con más calma cuando todavía no tienes todas las respuestas.
Skill 1
Cuando todos esperan que tengas la respuesta
En RRHH es habitual que muchas personas acudan a ti.
Y aunque sabes que no puedes tener todas las respuestas en todo momento, cuando alguien te pregunta y tú todavía no sabes qué decir, puede aparecer una sensación incómoda, como si no tener la respuesta te dejara un poco expuesta.
Esto ocurre porque la mente tiende a asociar autoridad con respuesta inmediata.
Pero en un entorno humano, donde muchas decisiones dependen de personas, conversaciones y tiempos que todavía están en curso, la autoridad no siempre está en responder rápido. A veces, está en saber sostener la pregunta sin llenarla de certezas que aún no existen.
Una forma sencilla de recuperar calma es cambiar la pregunta interna.
En lugar de pensar “qué tengo que responder ahora”, puedes preguntarte: “qué puedo aclarar ahora sin inventar una certeza”.
Quizá no puedes dar la respuesta final, pero sí puedes explicar qué se sabe, qué falta por confirmar o cuándo podrá retomarse el tema.
Eso ayuda a que tu mente deje de vivir el “todavía no lo sé” como un fallo, porque no tener una respuesta inmediata no te quita profesionalidad. Lo que construye confianza es poder sostener la pregunta con calma, claridad y honestidad hasta que la respuesta llegue.
Skill 2
El vértigo de apostar por una acción
En RRHH hay muchas acciones que no muestran su impacto en el momento. Puedes poner en marcha una formación o una acción para mejorar el clima y necesitar tiempo para saber si aquello va a funcionar como esperas.
Esa espera puede generar vértigo, porque cuando trabajas con personas casi nunca existe una garantía absoluta antes de actuar. Puedes tener datos, escucha, experiencia y criterio, pero siempre habrá una parte que solo se descubre cuando la acción empieza a ocurrir.
El problema aparece cuando la mente interpreta esa falta de certeza como una señal de peligro. Entonces una decisión que se ha tomado con criterio puede empezar a sentirse como una apuesta demasiado grande.
Una forma sencilla de recuperar calma es cambiar la exigencia de certeza por una lógica de seguimiento.
En lugar de preguntarte “¿y si no funciona?”, puedes preguntarte: “¿qué necesito observar para saber si vamos bien o si hay que ajustar?”
Esa pregunta cambia el lugar desde el que decides, porque ya no necesitas que todo salga perfecto desde el principio. Necesitas tener claridad sobre qué vas a mirar, cuándo lo vas a revisar y qué señales te indicarán si conviene ajustar.
En RRHH, muchas acciones no se sostienen por tener certeza absoluta desde el inicio, sino por avanzar con criterio y mantener la capacidad de escuchar lo que ocurre después.
Skill 3
El ruido mental de lo que sigue pendiente
En RRHH hay temas que no terminan cuando acaba una reunión y siguen ocupando espacio mental durante horas.
Esto ocurre porque la mente tiende a volver a aquello que percibe como incompleto. Intenta cerrarlo, anticipar escenarios o preparar respuestas antes de que exista información suficiente para hacerlo.
Y ese esfuerzo consume energía, aunque desde fuera no se vea.
Una forma sencilla de reducir ese ruido es darle un lugar concreto a lo pendiente, en vez de dejarlo dando vueltas en segundo plano durante todo el día.
Puedes preguntarte: “¿cuándo tiene sentido volver a mirar esto?”
A veces será después de una reunión, cuando llegue un dato, al final de la semana o cuando otra persona confirme una información. Lo importante es que la mente deje de tratar ese asunto como algo que debe resolver todo el tiempo.
Que algo siga abierto no significa que tengas que vivir dentro de ello.
A veces mantener la calma empieza justo ahí, en saber dejar una pregunta en pausa sin convertirla en ruido durante toda la jornada.
Humántica®
En Imantia no solo pensamos en la experiencia de quienes participan en una formación.
También pensamos en quien la coordina desde Recursos Humanos.
Porque detrás de cada acción formativa hay decisiones, dudas, tiempos, expectativas y muchas pequeñas incertidumbres que no siempre se ven.
Por eso, en nuestro método CARE, intentamos que cada proceso sea más claro, más cuidado y más fácil de sostener para RRHH.
Acompañar también significa reducir ruido, anticipar necesidades y hacer que el camino sea más sencillo para quien tiene que impulsarlo desde dentro.
Yo seguiré por aquí, observando de cerca cómo trabajáis… y aprendiendo también de todo lo que sostenéis cada día.
Y quién sabe, quizá en algún momento nos crucemos por la oficina. Casi siempre acompaño a Berta en sus reuniones con RRHH.
— Nara
PD: ¿Qué te ayuda más cuando tienes muchas cosas abiertas y todavía faltan respuestas?
